Una estrella se apagó en el cielo
marchitando mi margarita de papel
tal vez fue el tiempo que pasó,
el agua que no bebió
o la luz del sol que la quemó.
Los duendes de la noche
tristes enterraron
aquella margarita
que ni la luna ha despertado.
El viento con su furia
escarbó la tierra fresca
llevándose el alma
de mi margarita seca.
Lloran las rosas
de mi jardín
con sus espinas
pinchan mi cicatriz.
¿Y que hago sin mi margarita?
no la pude deshojar
Solo la pena
ocupa su pequeño lugar.
Mi margarita de papel
se ha marchitado...
...sus pétalos son semillas
en mi corazón cansado.
Belén.-